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Juego: Mafia III

 


 

Título: Mafia III
Desarrollador: Hangar 13
Plataforma: PC, Playstation 4, Xbox One (Reseña hecha en PS4 Estándar en la Edición Definitiva)

 

Uno de los primeros juegos que pude probar en PS3 fue la demo de "Mafia 2", que compré apenas tuve la oportunidad y terminó siendo una sorpresa gracias a su historia, aunque una decepción por lo poco aprovechado de su mundo abierto. Años enteros, un cambio de estudio, y una generación de consolas después, la tercera parte de la historia cambia algunas cosas, pero también cae en algunos problemas en el proceso.

Tras combatir en la guerra de Vietnam, Lincoln Clay vuelve a la ciudad de New Bordeaux. Al regresar, ayuda a su padre adoptivo mediante su participación en un robo para la mafia italiana. Pese a saldar su deuda, son traicionados por Sal Marcano (jefe de esta mafia), y Lincoln es el único superviviente de su familia. Tras recuperarse de sus heridas, Lincoln decide eliminar a los Marcano del poder paso a paso para cobrar venganza por su familia.

Este juego me dejó una impresión bastante similar a la que me dejó "Days Gone" hace un tiempo, siendo un juego con una buena historia, pero con un desempeño técnico que deja bastante que desear. No es que sea injugable, pero tiene varios problemas técnicos que se van sumando y quitan la impresión positiva que deja el juego en primer momento cuando se acumulan.

Por ejemplo, hubo momentos en los que objetos de algunas misiones no aparecían, otras donde no podía salir de algunos lugares, y texturas faltantes 

La forma de presentar la historia mezcla las cinemáticas en el tiempo de la historia, y fragmentos de entrevistas con personas cercanas a Lincoln para reconstruir el periodo en el que se ambienta el juego. No es que sea una reinvención de la rueda en lo que refiere a narrativa, pero le da un toque de originalidad que es bienvenido en este tipo de historias.

Los personajes con los que nos encontraremos están bien construidos y tendrán sus motivaciones para querer detenernos o colaborar con nosotros. A medida que avancemos la historia podremos ayudarlos en algunas misiones secundarias que nos darán breves pistas sobre sus pasados, aunque tampoco es que conozcamos hasta sus fechas de nacimiento, pero cumplen con su propósito.

Hay dos personajes que entran en oposición que funcionan como una suerte de brújula moral para Lincoln: el Padre James, un sacerdote amigo de su padre adoptivo, y John Donovan, un agente de la CIA que entrenó a Lincoln en combate armado y psicológico y tiene motivos personales para derrocar a las mafias de la ciudad. 

Algo a lo que el juego no hizo el quite es al racismo de los 60. Con excepción de uno de los DLC, no se nos pondrá en nuestra cara, sino que lo veremos cómo algo de fondo, y que afectará el trato a nuestros personajes, especialmente cuando seamos perseguidos por la policía o por algunos mafiosos que usarán epítetos racistas contra nuestro protagonista.

El mundo abierto de la ciudad está mejor trabajado que el del segundo título. Si bien no es un mundo lleno de cosas que hacer, tendremos coleccionables y la posibilidad de completar ciertas misiones de formas más sigilosas y otras más agresivas. Si bien al principio esto ayuda mucho, la estructura de misiones termina volviéndose un poco repetitiva a la larga, y un mayor flujo de dinero y actividades para hacer habrían expandido la duración y rejugabilidad mucho más.

El principal componente de la rejugabilidad es poder tomar el control de los distritos de New Bordeaux  y asignarlos a nuestros 3 colaboradores de forma diferente para obtener finales distintos. Podremos obtener un total de cinco finales (o 3, con uno que cuenta con 3 variaciones, para un total de 5), y me gustó que ninguno de ellos es realmente feliz, pero logra un cierre coherente con el resto de la historia.

La música es otra cosa que vale la pena mencionar. Si bien tendremos canciones icónicas de los años 60, sentí que la variedad era poca, ya que hay muy pocas estaciones de radio, incluso si cada una tiene un estilo marcado y muchas canciones, con una siendo de rock, otra de country, y una de música más instrumental. Mis favoritas fueron las de rock, pero me habría gustado escuchar algunas más que las que había (amo el rock clásico, y si este juego hubiera estado ambientado en los 70's habría miles de canciones para escoger).

El combate no es nada del otro mundo, ya que tiene un sistema de cobertura que a veces se vuelve difícil de controlar, pero podrá ser tan sigiloso cómo queramos. También, podremos personalizar bastante nuestra experiencia, usando derribos letales y no-letales, y también usando diferentes modos de control de los vehículos. Otra personalización por la que daré puntos extra a este juego es poder elegir los idiomas que queramos para las voces, menús, y subtítulos, por lo que pude jugar sin problemas con las voces en inglés y todo lo demás en español latino.

Cómo dice arriba, esta reseña es con la Edición Definitiva del juego, que incluye contenidos extra. Son 3 en total, con uno centrado en un culto misterioso, otro en el trabajo de John Donovan durante la guerra fría, y otro con un movimiento anarquista que lucha contra el raciscmo de la policía del condado. Los tres son cortos, pero aportarán un par de horas de historia cada uno. 

El que más me gustó fue el del movimiento anarquista, que añade un vehículo nuevo y misiones de destrucción y demolición bastante entretenidas, aunque resultaron un reto en ocasiones por la respuesta de los controles y la amplia respuesta policial. Cómo dije arriba, este tiene el racismo como tema central, y si bien es exagerado, creo que logra transmitir la brutalidad de las personas así cuando están en posiciones de poder.

En resumen, este juego tiene muchas cosas buenas, pero quizás con un combate y sistema de coberturas un poco mejores, y sin tantos fallos técnicos, habría sido una obra maestra. Sin embargo, sigue siendo bastante juego por un buen precio (Especialmente si compraron la recientemente lanzada trilogía completa), y con una buena historia que muestra que no hay finales felices en este mundo.


Escrito por Mario

Con la tecnología de Blogger.